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El Alcalde Uribe y nuestro magistrado Leonardo Chávez

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Jaime Uribe Ochoa Alcalde de la provincia de Huaral.

“Nada patentiza más el envilecimiento de una sociedad que la relajación de la magistratura. Donde la justicia desciende a convertirse en armas de ricos y poderosos, ahí se abre el campo a la venganza individual, ahí se justifica la organización de mafias y camorras, ahí se estimula el retroceso a las edades prehistóricas. Y tal vez ganaríamos en regresar a la cavernas y al bosque, si lo realizáramos sin hipocresías ni términos medios; por que vale más el estado salvaje donde el individuo se hace justicia por su mano que una civilización engañosa donde los unos oprimen y devoran a los otros ,dando a las mayores iniquidades un viso de legalidad. Entre el imperio de la fuerza y el reinado de la hipocresía, preferiríamos la fuerza. Queremos hallarnos en una selva, frente a frente con un salvaje con su honda y su palo, no en un palacio de justicia cara a cara de un leguleyo pertrechado con notificaciones y papeles de oficio”.

 

Estas palabras fueron escritas hace un siglo por el gran iconoclasta don Manuel Gonzales Prada en Horas de Lucha, y las he vuelto a releer a raíz de la prevaricadora resolución emitida por el Juez Leonardo Chávez; cuanta verdad encierran, como, no obstante el tiempo transcurrido, conservan una sorprendente actualidad, nada ha cambiado en el Poder Judicial y es por eso que sus jueces no son instrumentos de la justicia sino herramientas del poder, como decía Gonzales Prada.

No es posible que una mujer que fue difamada por el Alcalde Uribe, el 24 de Enero del 2008, siga buscando justicia infructuosamente, no es posible, que hayan pasado dos años desde la ignominiosa frase proferida por el alcalde,( cuando mencionó que la señora Ana Kobayashi era una recontramaldita por que vendía productos que envenenaban a los niños) y hasta la fecha, esta abyecta, cobarde e infamante declaración no haya recibido sanción alguna. La aciaga frase pronunciada por Uribe lo pinta de cuerpo entero como una persona de baja estofa, con comportamiento arrabalero y chismoso, es por eso que merece una ejemplar sentencia, para que aprenda a respetar la dignidad de una mujer.

El 11 de Diciembre por tercera vez se debió llevar a cabo el Juicio oral contra el Alcalde Uribe, en la querella interpuesta por la señora Anita Kobayashi, sin embargo no obstante haber sido notificado con la debida antelación el 23 de Noviembre tal y conforme consta de los cargos de notificación, el Alcalde convocó a sesión de Concejo, el 3 de Diciembre es decir después de 10 días de conocer que estaba citado por el poder judicial, citó al cuerpo edilicio para una sesión en la misma fecha y en la misma hora, obviamente había planificado dolosa e inescrupulosamente al más puro estilo de Alcapone ,evadir la acción de la justicia ,había urdido su coartada para poder dilatar el proceso , pero como dijo la regidora Ana kobayashi, la culpa no es de Uribe, la culpa es del poder judicial ,de un juez venal que ampara una reprogramación de audiencia, no obstante que había pruebas irrefutables que la sesión fue convocada 10 días después de notificado y que en el peor de los casos ,el Alcalde de conformidad con la Ley Orgánica de Municipalidades 27972 ,es reemplazado en su ausencia por el teniente Alcalde , sin embargo estos argumentos sólidos no fueron entendidos por el Juez Leonardo Chávez que un acto prevaricador reprogramó la audiencia para el día 26 de Enero del 2009 , demostrando con esto cuanta razón tenía Gonzales Prada cuando escribe El tirano asume la responsabilidad de sus violencias resignándose a concentrar en su persona el odio de las muchedumbres, El Juez causa el daño sin arrostrar las consecuencias, parapetándose en lo códigos y atribuyendo a deficiencias de la ley los excesos de la malicia personal. Una Corte de Justicia es una fuerza irresponsable que desmenuza la propiedad ,la honra y la vida ,como las piedras de un molino trituran y pulverizan el grano Su impasibilidad de estatuas se parece a la codicia sin entrañas de una sociedad anónima.


Que el Alcalde no tiene escrúpulos, lo sabemos, que su gobierno es una cleptocracia lo sabemos, que se ha enriquecido ilícitamente lo sabemos, pero cuesta mucho pensar que estamos en manos de Jueces que lejos de administrar justicia con probidad, con sabiduría, aplicando el derecho y la ley sin privilegios, hipotecan su conciencia y su prestigio al poderoso de turno. Como podemos confiar en la justicia, si un alcalde se burla impunemente, seguro que si se tratara de un poblador humilde, ya habría sido declarado reo contumaz inmisericordemente, me pregunto si al Juez le tembló la mano por tratarse de un alcalde o le tembló la mano por obvias razones, termino este escrito parafraseando al inolvidable Gonzales Prada, quien con la lucidez que lo caracterizaba decía hace muchos años lo siguiente “Si la justicia clásica llevaba en los ojos una venda, al mismo tiempo que en una mano tenía la espada y en la otra sostenía una balanza en el field; la justicia peruana posee manos libres para coger lo que venga y ojos abiertos para divisar de que lado alumbran los soles.”

Que nos quiten la vergüenza y que nos provean de algunos dólares; y ya se vera sino logramos que los jueces nos declaren dueños legítimos del parque de la exposición y la catedral. Que nos transfundan la sangre de un ratoide impulsivo, dándonos al mismo tiempo los dólares de un Rockefeller, y nos obligamos a infringir impunemente los mil o dos mil artículos del Código Penal. No hay iniquidad irrealizable ni reato ineludible cuando se tiene dinero, influencias o poder; y los desgraciados que se amenizan en una cárcel o se consumen en la penitenciaría no hallaron protector ni protectora o carecieron de razones tangibles”.

“Y no valen pruebas ni derechos. Como se busca un mal hombre para que pegue un esquinazo, así en los juicios intrincados se rebusca un Juez para que anule un sumario, fragüe otro nuevo y pronuncie una sentencia donde quede absuelto el culpable y salga crucificado el inocente. Si por rarísima casualidad se topa con un Juez integro y rebelde a toda seducción (masculina o femenina) entonces se recurre a una serie de recusaciones, hasta dar con el maleable y venal”.


Amabilísimo lector si da la impresión que el maestro hubiese escrito estas líneas haces pocos días, que los vocales supremos vuelen en Alas Peruanas y los jueces penales como Leonardo Chávez prevariquen sin control, y que el presidente Alan Garcia indulte a un mafioso, hace que extrañemos nostálgicamente al maravilloso González Prada.

de la fama póstuma .Hubo un principito italiano del Renacimiento a quien el sacerdote preguntó en su lecho de muerte si tenía algo de que arrepentirse “ si contesto- Hay una cosa- .En cierta ocasión .recibí la visita simultanea del emperador y el papa .Los conduje a lo alto de mi torre para que contemplasen el panorama y dejé escapar la oportunidad de arrojarlos al vacío lo cual me habría procurado fama inmortal. La Historia no cuenta si el sacerdote le dio la absolución.”
Uno de los problemas que presenta la vanidad consiste en que crece con aquello que la alimenta Cuanto más se habla de uno más desea uno que se hable.
Amor al poder o apetencia de poder .-Sin embargo los tres motivos antes mencionados se eclipsan frente al más poderoso de todos, no son absolutamente nada frente a la apetencia del poder, esta se halla ligada con la vanidad, pero no son en modo alguno la misma cosa cuenta Betrand Russell en la pagina 408 de sus escritos básicos, que “cuando Blucher vio los palacios de Napoleón dijo “¿No ha sido insensato, poseyendo todo esto, ir a Moscú en pos de su ruina”? Napoleón que ciertamente no estaba ayuno de vanidad, prefirió el poder cuando tuvo que elegir – A Blucher semejante elección le pareció absurda-El poder como la vanidad es insaciable –Nada que no sea la omnipotencia podría satisfacerlo por completo y como es en especial los vicios de los hombre enérgicos, la eficacia causal del amor al poder esta enteramente desproporcionada con su frecuencia. Sin duda es con mucho el móvil más poderoso en la existencia de los hombres importantes”

La apetencia de poder se agranda por la experiencia del poder, verbigracia Alberto Fujimori, lo tenía todo en Japón pero, la experiencia de poder y la apetencia de, poder lo obnubiló hasta el extremo de estar confinado hoy día en la cárcel, ejemplos en Huaral Melchor Cárdenas sueña con gobernar Huaral y el actual Alcalde Uribe en su sed de poder pretende perpetuar su cleptocracia con sus compinches Valencias y Llacsa, en una reelección condenada al fracaso.
La sed de poder se da tanto en el poder minúsculo como en el que detenta los potentados, es por esos que muchas veces funcionarios anodinos, se regocijan cuando tienen que autorizar un permiso y muchas veces hallan más placer en decir No que en decir Si, tal es la naturaleza y la condición humana y es esto lo que hace de la apetencia de poder un móvil tan peligroso.
Como reconciliamos las necesidades de la vida social, con la urgencia de nuestros deseos individuales, es el gran reto de la política o como diría Camus, si fracasamos en conciliar la justicia con la libertad hemos fracasado en todo.

Por: José Ramos.

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