Inicio Politica Alberto Fujimori vuelve a ser recluido en el penal

Alberto Fujimori vuelve a ser recluido en el penal

288
0
Compartir

A las 9:30 de la noche, Alberto Fujimori abandonó la clínica Centenario Peruano Japonesa en una camioneta con lunas polarizadas y bajo un gran despliegue de seguridad. Media hora después ingresó al penal de Diroes, en el fundo Barbadillo, distrito de Ate.

El centro en donde estuvo internado durante 113 días cumplió con darle el alta en horas de la tarde y desde entonces se observó un constante tráfico de policías, médicos y miembros del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) cumpliendo los trámites para que el sentenciado a 25 años por los casos Barrios Altos y La Cantuta sea conducido al penal que dejó cuando fue indultado ilegalmente por el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, en diciembre de 2017.

A partir de las 4:00 de la tarde se hizo más visible el arribo de patrulleros, camionetas Delta, vehículos de la División de Seguridad de Penales de la Policía Nacional del Perú (DIVSEPEN-PNP), además de personal de Dirandro y la Policía de Tránsito .

La prensa nacional e internacional que llegó al lugar estuvo atenta a la puerta número 4 de la clínica que da a la calle Rodríguez de Mendoza.

Media hora después ingresó un vehículo aparentemente particular, y luego otra de la DIVSEPEN.

El primero trasladó a Fujimori al penal de la Diroes.

Hasta la sede de la clínica también arribó un grupo de treinta bulliciosos fujimoristas que lanzaron a los periodistas frases insultantes.

Estas personas en un momento no dudaron en echarse sobre la pista para evitar el paso de las unidades que llevarían a Alberto Fujimori y a la comitiva de la Policía Nacional y del INPE hacia Diroes.


Ante su inminente traslado, Fujimori escribió una carta dirigida a sus hijos y nietos en la que aseguró que “el juicio de la historia será más justo que el juicio de los enemigos políticos conmigo”. La misiva fue acompañada de una fotografía posiblemente del momento.

Su médico de cabecera, Alejandro Aguinaga, y su hijo Kenji Fujimori se mantuvieron junto al expresidente que deberá cumplir su sentencia hasta marzo del año 2033.

Aguinaga declaró que Fujimori se encontraba deprimido al saber que volvería a su encierro en Diroes.

Agradecimiento
Mientras que Kenji a las 7:15 de la noche agradeció a través de su Twitter las muestras de solidaridad a su padre que “en breve será trasladado a la Diroes, a pesar de sus dolencias y su edad”. Agregó que estos momentos le han enseñado mucho a madurar y tomar las cosas con serenidad.

Mientras esto sucedía en la clínica Centenario, en el fundo Barbadillo también se dio un movimiento incesante de vehículos del INPE y de Seguridad del Estado desde que se conoció que el nosocomio había dado de alta al sentenciado.

El objetivo era tener todo listo para recibir nuevamente al exmandatario.

De este modo se ejecuta lo dispuesto por el INPE.

Esta institución, en la víspera, indicó qué prisión cumple con los requisitos para continuar el tratamiento de las enfermedades que padece Alberto Fujimori.

Como se recuerda, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema recibió el informe médico de los peritos del Instituto de Medicina Legal. Este concluyó que el sentenciado tiene buena salud y puede recibir atención ambulatoria en una prisión que garantice cualquier tipo de emergencia a la que pudiera estar expuesto.

Deja un comentario