Inicio Luis Guerrero ¿Acto de Contricción?

¿Acto de Contricción?

528
6
Compartir

Menuda sorpresa causó la publicación de la relación de funcionarios que laboran en la Municipalidad Provincial de Huaral, como también la de los medios de comunicación y comunicadores sociales que son dispensados con la publicidad municipal.

Esto permitió conocer no solo el nombre de cada uno de ellos, si no también lo que perciben como ingresos económicos, a cambio de sus «esfuerzos» por sacar adelante la Gestión Municipal.

Queremos creer que esta publicación se debe a que, por fin, han comprendido de la necesidad de actuar con transparencia; como también el haberse dado cuenta que el dinero que está en su custodia y administración les pertenece a todos los peruanos, y que por lo tanto, tienen la obligación de rendir las cuentas claras en señal de respeto a los ciudadanos.

Ojala, este haya sido el motivo de tan acertada decisión; como que también sea la primera parte de posteriores e inmediatas publicaciones.

Sería conveniente también el saber quienes son los principales proveedores de la Municipalidad Provincial; cuántos los trabajadores y quiénes son; a que otros medios de comunicación se les está pagando, aparte de los huaralinos, porque ha trascendido que existen pagos a periodistas tanto de Huacho como de Lima.

Nos gustaría saber además, de que beneficios adicionales disfrutan los funcionarios afuerinos, porque valgan verdades sus remuneraciones son bastante escuálidas y, con lo que perciben, no les debe alcanzar para llevar una vida digna.

En estos tiempos, tan difíciles, esta clase de generosidad como que se convierte en sospechosa.

. .

Por solo citar un ejemplo, uno de los principales responsables de la calamitosa gestión municipal, Luís Alberto Llacza Camargo, quien funge de asesor del Alcalde, al menos, así lo dice la Resolución de Alcaldía Nº 003-2007-MPH, rectificada -cuándo no- por la Resolución de Alcaldía 010-2007-MPH, recibe S/. 3 700.00- cosa que no precisan las resoluciones de su designación como asesor-; con ese sueldo, este benévolo funcionario, debe de estar pasándola muy mal económicamente, ya que movilizarse desde, todos los días, Lima hacia Huaral y viceversa, en su propio vehículo y otras veces en servicios de táxis, le debe demandar un gasto importante y si le sumamos a ello sus egresos por alimentos-menú ejecutivo de por medio- el resultado es que la está pasando de lo peor.

Pero si persiste en su empeño de seguir «colaborando» con Huaral, las conclusiones pueden ser dos: la primera, de que Llacza Camargo, no es precisamente un profesional muy capaz o totalmente incapaz, por lo cual, no logra conseguir trabajo en otras instituciones, sean estas públicas o privadas, cosa que sí logró en el municipio huaralino, gracias a la permisividad del Alcalde Provincial; la segunda podría ser, que desde su puesto de asesor, lograría algunas granjerías merced a la influencia que tendría sobre las gerencias.

De ser cierto esto último, entonces huelgan mayores comentarios del porqué Llacza Camargo se «entornilla» dentro de la municipalidad y que, ni siquiera, tiene la dignidad de renunciar a pesar de haber llevado al descalabro a su asesorado, quien a estas alturas tiene ya dos condenas y que, todo hace prever, podría tener otras más.

A priori, las publicaciones realizadas, pueden significar un avance en el supuesto intento de rectificar conductas, solo que la desconfianza que se han ganado a pulso tan ineptos -¿corruptos- funcionarios hace que no creamos que tengan buenas intenciones; pareciera que el verdadero motivo de ellas es la preparación de un camino de salida «honrosa» y «triunfante», de uno o más funcionarios, quienes merced al puesto que ocupan, cuentan con informaciones privilegiadas que les permite conocer que el barco está por irse a pique, ó que el agua ya les moja los pies y que el hundimiento definitivo es solo cuestión de tiempo.

Las ratas salen primero, otras embarcaciones las esperan desgraciadamente.

Luís Guerrero Colàn
Agencia Huaralina de Noticias
agenciahuaralinadenoticias@gmail.com

Deja un comentario